Se abre la brecha entre ricos y pobres

Las diferencias económicas no solo afectan al fútbol, sino también a la sociedad en general. Oxfam Intermón ha denunciado que el 1% más rico de la población del estado español concentra más de un cuarto de la riqueza -25,1%-, casi el mismo que el 70% más pobre –que tiene un 32,13%-. Son datos del 2017 que el ONG ha publicado hoy en su informe anual sobre desigualdad social, coincidiendo con el Foro Económico Mundial que empieza martes en la ciudad suiza de Davos.

Concretamente, el estudio sobre España –con el nombre ¿Realidad o ficción? La recuperación económica, en manso de una minoría-, alerta que entre 2016 y 2017, el 1% más rico capturó el 40% de toda la riqueza creada mientras que el 50% más pobre sólo atrajo el 7%. De hecho, Oxfam Intermón ha constatado que la recuperación económica beneficia cuatro veces más a las rentas altas que a las más bajas. Así pues, el ONG ha lamentado en su informe que a pesar de ‘haber recuperado el nivel de PIB anterior a la crisis’, España está ‘incrementando la desigualdad de riqueza’ y ‘repartiendo injustamente’ los beneficios de la recuperación económica.

Rueda de prensa informativa

En rueda de prensa a la sede de Oxfam Intermón en Barcelona, el director general del ONG en el ámbito español, José María Vera, ha explicado que estos datos también pueden aplicarse en el caso de Cataluña. ‘Estamos hablando de aspectos profundamente sistémicos y estructurales’, ha afirmado Vera, que ha pedido que ‘se tome seriamente’ la desigualdad. ‘Los indicadores macroeconómicos, como el PIB, no sirven si no dicen como se distribuye el crecimiento entre la población’, ha sentenciado.

En este sentido, Vera ha remarcado que actualmente ‘se está repartiendo sólo entre una minoría’. El director general del ONG, ha puesto énfasis en la desigualdad salarial. Sobre todo, entre las mujeres y los jóvenes. Según el informe, en España los hombres cobran un 20% más que las mujeres y se necesitarían 217 años para eliminar la brecha salarial. Por otro lado, también han destacado que el primer sueldo de un joven de 26 años es un 33% inferior al que obtenía antes de la crisis. Oxfam Intermón ha alertado de la precarització del mundo laboral con un aumento de la subcontratación y la temporalidad.

Además, han remarcado que sólo los trabajadores con sueldos más altos o los que viven de rentas del capital se han beneficiado de la salida de la crisis. De este modo, mientras que los beneficios empresariales crecieron un 200,7% el 2016 respecto del año anterior, los sueldos están estancados desde 2012. La investigadora de la ONG, Liliana Marcos, ha explicado que España es el tercer país más desigual de la Unión Europea -sólo detrás de Rumanía y Bulgaria- y ha lamentado que el 10% de la población más rica concentra un de cada dos euros de la riqueza que se genera.

Mayor número de pobres

Esta desigualdad hace que también aumente el número de personas bajo el umbral de pobreza que el 2016 logró máximos históricos con 10,2 millones de personas en situación de vulnerabilidad. Por eso, Oxfam Intermón ha exigido, entre otras medidas, que se incremente el salario mínimo interprofesional a los 1.000 euros de cara al 2020 y que se establezca que el sueldo más alto de una empresa no puede ser más de 20 veces superior al más bajo. También han indicado que hay que reforzar la negociación colectiva como herramienta para luchar contra los desequilibrios en el mundo laboral.

Por otro lado, han criticado la carencia de redistribución del sistema fiscal porque dos de cada 10 euros en transferencias públicas van al 10% más rico de la población mientras que el 10% más pobre sólo recibe el 4%. Por eso, han pedido una reforma que aumente la progresividad.

El estudio de Oxfam Intermón ha destacado que el número de multimillonarios al mundo aumenta cada vez más rápido. Así, cada dos días una persona se convierte en multimillonaria. El año pasado en España cuatro personas entraron a la lista Forbes, que ya cuenta con 25 españoles. En contraposición con este dato, el ONG ha afirmado que el 1% más rico de la población mundial acaparó el 82% de la riqueza que se generó el 2017. En cambio, el 50% más pobre -3.700 millones de personas- no se benefició lo más mínimo.